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martes, 8 de mayo de 2012

FILOCAFÉ 12 DE MAYO DE 2012

¿ACTOS VOLUNTARIOS O INVOLUNTARIOS?


Cuántas veces no hemos cuestionado a alguien por su comportamiento reprobable y nos contesta: "Fue sin querer", "fue involuntariamente".

El tema sobre los actos voluntarios e involuntarios es quizá uno de los temas más apasionantes e importantes en la historia de la filosofía, del pensamiento ético y, lo más importante, de la vida cotidiana.

¿Cuándo y cómo podemos responsabilizar a los otros por sus actos? ¿En que medida soy responsable de los míos?

Estas preguntas las discutiremos este sábado, así que ven, disfruta de una amena charla y un café.

Sábado 12 de mayo de 2012 18:00 hrs.
Cairo Café, División del Norte 504-c, Col. San Felipe 


También puedes seguirnos en Facebook: FILOCAFÉ grupo 


lunes, 12 de marzo de 2012

BOLETÍN SEMANAL: CIFyJ AC






BOLETÍN SEMANAL: 
CIFyJ A.C.

Reciban todas y todos un saludo afectuoso de todo el equipo que conformamos el Círculo de Investigaciones Filosóficas y Jurídicas A.C. Como parte de nuestras actividades les dejamos aquí una bitácora de las actividades que tendremos en la semana del 12 al 18 de Marzo de 2012. Para mayores informes lo pueden hacer en nuestro blog, nuestras redes sociales o al correo cif.chihuahua@gmail.com

LUNES 12 DE MARZO DE 2012

TEORÍA DE LAS RELACIONES (taller-filosófico)
ESCUELA LIBRE DE ARTES Y FILOSOFÍA
CIFyJ Quintas Carolinas
(Calle Encino 12302, Colonia Quintas Carolinas)
19:00 - 21:00 hrs.
Para todo Público. Cuota: $100°°



 MARTES 13 DE MARZO DE 2012


SEMINARIO DE FILOSOFÍA POLÍTICA
¿QUÉ ES LA POLÍTICA?
H. Congreso del Estado de Chihuahua
Sala Benito Juárez, Calle Libertad #9, Colonia Centro.
08:30 - 09:30 hrs.
Para todo público
Entrada Gratuita.


SEMINARIO DE FILOSOFÍA POLÍTICA
LA DECADENCIA DE LA NACIÓN ESTADO
Tribunal Estatal Electoral
Calle 33 #1510, Colonia Santo Niño.
18:00 - 19:30 hrs.
Para todo público
Entrada Gratuita.





MIÉRCOLES 14 DE MARZO DE 2012



LA HORA DEL DESIERTO / DR. ARTURO RICO BOVIO
PRESENTACIÓN DE LIBRO
Centro Cultural Universitario, Quinta Gameros
19:00 - 21:00 hrs.
Para todo Público
Entrada Gratuita

VIERNES 16 DE MARZO DE 2012




SEMINARIO DE ESTUDIOS ÉTICOS
OPINIONES Y ELECCIONES EN ARISTÓTELES
Sala Benito Juárez, H. Congreso del Estado de Chihuahua
Calle Libertad #9, Colonia Centro.
08:30 - 09:30 hrs.

CÁTEDRA DE FILOSOFÍA DEL DERECHO "JOSÉ FUENTES MARES"
FIRMA DEL CONVENIO
Mezanine, H. Congreso del Estado de Chihuahua
Calle Libertad #9, Colonia Centro
10:30 - 11:00 hrs.





SÁBADO 17 DE MARZO DE 2012



FILOCAFÉ
LA RELIGIÓN: ¿OPIO DE LOS PUEBLOS?
El Cairo Café.
División del Norte 504-C, Colonia SanFelipe
Para todo público
Costo: Consumir un café











DOMINGO 18 DE MARZO DE 2012



CAFETEANDO FILOSOFÍA
NUEVO CASAS GRANDES.
Para todo Público

domingo, 7 de agosto de 2011

LA EXISTENCIA AUTÉNTICA

En el FiloCafé del día de ayer, sábado 6 de Agosto, quedó pendiente y como una duda latente en el pensamiento y corazón de la mesa, fue el cuestionarnos acerca de la existencia auténtica, de la forma auténtica de ser personas. Esto como un fundamento de la moral.

Para ello les dejamos a sus disposición los siguientes vídeos acerca del tema. Corresponden al programa argentino Filosofía Aquí y Ahora del filósofo, escritor y guionista de cine José Pablo Feinmann.

Es el segundo capítulo de la Segunda Temporada, titulado "El Dasein y sus posibles". Aquí Dasein significa las personas, hombres y mujeres, que existen, que están-en-el-mundo, que están-ahí, que son ahí.

Espero les gusten. Si desean saber más sobre el programa entren a su página: http://www.filosofiaaquiyahora.com.ar/ Aquí pueden encontrar y descargar los capítulos.

1. ¿Cuál es la posibilidad de todas mis posibilidades? y ¿En qué consiste la existencia inauténtica?



2.¿Cuál es el fundamento de la existencia auténtica?



3.¿Cuáles son los elementos propios de la inautenticidad?

lunes, 31 de enero de 2011

LA ESPIRITUALIDAD

Por Zully Zambrano

El Monje y el Rayo


En el horizonte se revelan cosas; no es que sea más clara la luz a esa hora, pero el último rayo no se queda contento, sabe que al extinguirse, sólo le quedará fundirse con sus palabras.

Y en el horizonte, el monje que medita, asume, acepta su vida espiritual, volviéndose ermitaño, conviviendo con el cosmos, con lo animado.

Cuando la hora del horizonte toca la plaza del templo principal; un monje se encuentra meditando, impregnándose del cosmos, sintiendo la natura. Él no se percata qué ese último hilo dorado, con imagen de fémina, ha estado mirándolo toda la mañana, mientras alimentaba a las aves, mientas dormía, mientras caminaba. Más, antes de partir, el rayo decide robarle un beso al monje, este se desconcierta, abre sus ojos y mira despedirse al último rayo de luz, se enamora al instante, rompe su postura y corre para alcanzarlo. El rayo comprendiendo qué su amado corre para alcanzarla, y se resiste a la extinción, pero el astro rey siente celos de su hebra dorada y la toma entre si, hundiéndola en la noche.

El monje embriagado de nostalgia, abandona el templo en busca del rayo dorado. De ermitaño a peregrino; deambula por el mundo, anhelando el horizonte, esperando el fin la mañana.

Pero el astro magnánimo, viendo la devoción del monje, impregna los días con sus celos, secando los sembradíos, volviendo áridas las huellas del peregrino. Se encargó de volver inhabitable cada lugar que el enamorado de las hebras pisaba, en busca de su rayo dorado.

Tan deshumanizada vida entre mortales vivió el monje, que decidió volver al templo, resignado y triste. El monje que había sido su maestro, lo recibió con las vestiduras rasgas por los vicios y pruebas del mundo. Confortado por el recibimiento, tardo 10 años en retomar su vida espiritual.

Un día, cuando la hora del horizonte tocó la plaza del templo principal; el monje que meditaba, sintió nuevamente el rayo, al abrir los ojos pudo divisarlo frente a él, sentada en la misma posición de su amado. Ambos se abrazaron y se fundieron en un beso, evaporándose en el aire, juntos, recorrieron el templo y el horizonte infinito, unidos en el cosmos.

El tema de la espiritualidad, representa mucho más que esto, si deseas explorar te esperamos en el Café Filosófico, este sábado 29 de enero, a las 18:00 horas, en el Cairo, Av. División del Norte 540 –C

miércoles, 19 de enero de 2011

Sexualidad



Por: Laura Martínez Domínguez

La mujer piensa que su cuerpo debería de tener salida de emergencia, es totalmente injusto tener que permanecer dentro de aquel que no reconoce. Es interrumpida por el gato, el cual salta al diván con Martha Lamas enredada en una oreja y las patitas mas húmedas que de costumbre.

La mujer se pregunta el porqué de la aparición de Martha Lamas, y esta habla algo sobre sexualidad, sobre cuerpos culturizados, la mujer la calla un segundo; el libro rosado ha aparecido pero la palabra guarda silencio dentro de él. Busca el libro de pastas duramente azules y este simplemente le contesta que hay cosas que carecen de completa relevancia jurídica.

El gato juega con Martha Lamas, en tanto que el reloj trata de no contradecir a la exactitud marcando un segundo pronunciadamente puntual y la araña observa como la nueva palabra aparecida en el diván desconcierta a la mujer hasta límites inimaginables.

La mujer mientras tanto retoma a Martha Lamas liberándola del juego impío del gato y esta le dice que el cuerpo simbólico es social, cultural e históricamente específico, comparte un lenguaje y asume los habitus y los discursos comunes: medico, educativo, jurídico. El gato pide su ración de filosofía y la mujer le advierte que en esta ocasión tendrá que esperar… vuelve al cuerpo al que se define por el dedo que te recorre… Martha Lamas ajena a sus divagaciones, continua y dice que el cuerpo imaginario de un sujeto se construye tomando la diferencia anatómica como punto de partida.

De pronto y teniendo un momento disparatadamente absurdo y abstracto aparece y llega el psicoanálisis explorando la forma como cada sujeto elabora en su inconsciente la diferencia sexual y como a partir de esa operación se posiciona su deseo sexual y su asunción de la feminidad y masculinidad. La mujer le ofrece al gato un poco de teoría psicoanalítica quien ofrece el recuento más complejo y detallado de la constitución de la subjetividad y la sexualidad, así como del proceso mediante el cual el sujeto resiste o se somete al código cultural. El gato mira su tazón con un mohín y empieza a sentir como la miseria se apodera de él.

El momento abstractamente absurdo continua, dado que el psicoanálisis piensa al sujeto como ser sexuado y hablante, que se constituye a partir de cómo imagina la diferencia sexual, y sus consecuencias se expresan también en la forma en que se aceptan o rechazan los atributos y prescripciones del genero.

El reloj termina con los momentos abstractos marcando una hora más, en la cual aparece Freud diciendo que el ser humano es básicamente un ser sexual, y que su libido tiene una calidad indiferenciada.

La mujer despide a Martha Lamas, el gato deja intacto su tazón y el reloj marca aquella hora que se suspende en un minuto más.


Este sábado 22 de enero tienen una cita de tarde de FiloCafé, en punto de las 6:00 pm en el cairo café, ubicado en División del Norte # 504-c.

miércoles, 5 de enero de 2011

Sentido de posesión y pertenencia.




Por: Laura Martínez Domínguez

La mujer escucha la misma melodía una y otra vez y hasta la demencia. Está en el diván anaranjado leyendo aquellas partículas elementales que fueron el inicio.

El gato encontró una palabra pegada en la banqueta, la encontró porque no le permitía entrar a la cocina y pedir su dosis diaria de filosofía. Lo cierto es que al encontrarla el gato se llevaría más de una sorpresa.

La mujer observa la palabra que el gato encontró y corre a buscarla en el libro rosado… el libro rosado ha desaparecido… la mujer trata de buscarlo pero en ese momento aparece Foignet y le dice que la posesión es el poder físico que se ejerce en una cosa, con intención de portarse como verdadero propietario de ella.

La araña piensa si podrá hacer eso con el reloj, no estaría nada mal para una araña ser la poseedora de un reloj… el reloj marca el minuto más exacto que ha marcado en semanas y la hace caer hasta el ocho infinito a manera de protesta. La araña lo ignora, algo de sentido de pertenencia a ese reloj la invade súbitamente.

Planiol toma al gato en sus brazos y le dice que es el estado de hecho que consiste en retener una cosa en forma exclusiva, llevando a cabo sobre ella los mismos actos materiales de uso y de goce que si fuera el propietario de la misma… el gato se enfada, nunca un autor lo había tomado en los brazos… la mujer le avisa que no provienen del libro rosado, sino de uno cuyas pastas se tornan duramente azules… al gato no termina de convencerle la idea.

El reloj marca otro minuto exacto, mientras la araña se maravilla del hecho… la mujer pretende volver a las partículas elementales pero encuentra a Baudry-Lacantinerie sentado en su diván invitándola a escuchar que la posesión es un conjunto de actos por los cuales se manifiesta exteriormente el ejercicio de un derecho real… la araña se ríe ante tal concepto y se pregunta si existirán derechos irreales… nadie responde.

Bonnecase se instala junto a ellos y la mujer no puede evitar observar la ironía de no encontrar jamás su biografía y ahora tenerlo aquí, en su diván… Bonnecase no sigue sus divagaciones y simplemente dice que la posesión es el hecho jurídico consistente en un señorío ejercitado sobre una cosa mueble o inmueble que se traduce por actos materiales de uso, de goce o de transformación, llevados a efecto con la intención de comportarse como propietarios de ella o como titular de cualquier otro derecho real… la araña repara de nuevo en la palabra, casi llega a concluir que es fijación de estos tipos un tanto cuadrados.

Las partículas elementales han quedado suspendidas, dado que se les une Saleilles y la mujer los invita a pasar a la mesa de la cocina, a lo cual todos sugieren una taza de café y con gusto Saleilles les dice que es la realización consciente y voluntaria de la apropiación económica de las cosas.
De pronto, y por la puerta de la cocina, entra cargando sus cuatro tomos de derecho civil, Rojina Villegas, diciendo además que la posesión es el poder físico que se ejerce en forma directa y exclusiva sobre una cosa para su aprovechamiento total o parcial, o para su custodia, como consecuencia del goce efectivo de un derecho real o personal, o de una situación contraria a derecho… la araña piensa que ya es el colmo, este tiene el descaro de hacer clasificaciones entre reales y personales, sin embargo, nadie le habla de derechos irreales, esta por suponer que no existen… con todo y la ironía.

El reloj ignora a la araña, marca un minuto más y el gato entra a la cocina esperando que su tazón sea llenado de filosofía, pero la mujer toma una caja que se llama El fundamento del derecho de posesión, cuyos ingredientes son axiomas que para saber exactamente de donde provienen dependerá de la filosofía, la cultura, la idiosincrasia y la etapa de civilización de una sociedad… el gato trata de descubrir si es comestible o no, descubre que sí, pero un sabor ligeramente Ulpiniano le queda en el paladar.

La mujer trata de despedir a todos pero llega Savigny y partiendo de la nomenclatura y la clasificación posesoria de los romanos atribuye a la posesión dos elementos: el corpus y el animus. La mujer lo observa y decide ejercer su derecho posesorio sobre el inmueble y el menaje del mismo, por lo que sin más despide a todos y cada uno de ellos.

El libro rosado sigue sin aparecer. La mujer regresa al diván mientras el gato reconoce que el contenido de la nueva caja es sumamente delicioso. La araña por lo pronto olvidó los derechos reales y el reloj se ha suspendido

Este sábado 08 de enero, en punto de las 6:00 pm, están todos invitados a pasar una agradable tarde de FilCcafé en el Cairo Café, ubicado en División del Norte #504-c.

Los esperamos

jueves, 16 de diciembre de 2010


Por: Laura MArtínez Domínguez

El gato atosiga a un filósofo, con la misma pasión con la que la araña busca la salida. La mujer se descubre pensando en pasiones, en placeres, en vicios.

El reloj marca un minuto desentendido de la realidad y Aristóteles irrumpe en la habitación del diván afirmando que la pasión es una afección, esto es, el estado en que algo está afectado por una acción… la mujer regresa a la palabra pasión y se pregunta cuantos momentos de pasión se ha permitido en la vida… Descartes le dice que existen seis pasiones fundamentales o primitivas: la admiración, el amor, el odio, el deseo o apetito, la alegría y la tristeza, la mujer observa como Descartes toma asiento y pide amablemente una taza de té; Spinoza llega y también pide una ya que él resume las pasiones en tres: el deseo, la alegría y la tristeza.

La araña ha seguido la conversación con ahínco y se dice que ella es una eterna apasionada dada que transita del deseo de salir de un reloj a la tristeza de no lograr hacerlo.

El gato aparece y sin más salta al diván, afirmando que el cuarteto de ardillas sordas han acampado con pasión y locura en el jardín, que además dos palomas han decidido anidar su pasión en el árbol de naranjo sembrado desde tiempos ancestrales… la mujer se pregunta si no será hambre lo que causa las alucinaciones del gato y se detiene un momento para preguntarse porque si alguien le habla de pasión lo relaciona con placer.

No tiene tiempo de pensarlo, Hume llega diciendo apasionadamente que es una falacia contraponer la pasión y la razón y suponer que la misión de la última es controlar a la primera… la araña y el reloj lo miran con extrañeza pensando que Hume se ha equivocado de argumento porque realmente en esta habitación nadie ha hablado de tal contraposición.

El gato abandona el diván porque ha oído que una porción de neoplatónicos en cubitos está siendo servida en su tazón, y mientras tanto suena la hora incierta de la tarde que amenaza con convertirse en noche.

Hegel llega, y se sienta con Descartes y Spinoza y les dice que la pasión se subordina a la razón, la cual usa las pasiones para la realización de los fines esenciales del espíritu; por tanto la pasión es el lado subjetivo y por lo tanto, formal de la energía de la voluntad y de la actividad… Hume se une a la hora del té reclamándole a Hegel haber aparecido demasiado tarde.

La mujer tiene salir corriendo, el personaje salido de sus sueños la acompañará a su próxima cita, burlándose porque al parecer el subconsciente tiene un repetido acto fallido de confundir placer con pasión… todos se quedan en casa.

Este Sábado 18 de Diciembre el tema para darle rienda suelta al filosofar es la Pasión por lo que los esperamos en punto de las 6:00 pm en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c.

No falten.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El Destino



Por: Laura Martínez Domínguez.

Mientras le rascaban el estómago, el gato decidió que en definitiva estaba destinado a ello. La mujer mientras tanto, escucha el término latino fatum y un ser alado aparece en su ventana, el mismo que hace algún tiempo irrumpía en sus sueños con frenesí, pero que ahora por una causa desconocida ha desaparecido dejando solo un halo de recuerdo.

A la araña el destino no le interesa, la razón es su falta de resignación a vivir atrapada en un reloj, el cual, sabe que su destino es marcar horas, minutos, segundos, aunque en ocasiones marca siglos, escapando así del terrible deber que se convierte en rutina; los estoicos aparecen y le dicen que la libertad es el modo como cada uno actúa respecto al destino, el reloj se suspende, una melodía se oye a lo lejos y la mujer recuerda los repentinos encuentros con el pasado.

Spengler entra por la puerta de la cocina discutiendo con Sheler, el primero afirma que el destino es un símbolo que se refiere al universo-historia cuya comprensión es intuitiva, en tanto el segundo le dice gravemente mientras abre la puerta del refrigerador, que lo peculiar del destino lo constituye que al contemplar el panorama de una vida entera o de una larga serie de acontecimientos, sentimos la vida como absolutamente contingente en cada caso particular, pero cuya conexión, por muy imperceptible que haya sido el acontecimiento de cada uno de sus miembros, refleja precisamente eso que creemos que constituye el núcleo de la persona en cuestión.

La mujer los encuentra sentados en la mesa de la cocina, discutiendo y degustando de las sobras del estofado de la semana anterior; y hay algo en sus palabras que la hacen detenerse y pensar por un segundo, que quizá el destino si tiene algo que ver en nuestras vidas, que quizá existen conexiones meramente cósmicas que nos hacen relacionarnos con personas, cosas, sucesos, horas y días cruciales para que la vida pueda seguir existiendo.

Entra el gato a la cocina y espera que le sirvan un poco de determinismo en su tazón, lo cierto es que las reservas de felicidad aristotélica están por desaparecer y es mejor estar preparados para tiempos peores. El reloj marca un minuto destinado a morir para que el siguiente pueda existir, la araña se ha atrincherado en el número 8, el del infinito, y no piensa salir de él hasta que dejen de hablar del destino, de la fatalidad y del hecho de que al parecer ella estaba destinada a vivir en ese reloj, porque su contingente vida la conectó con el camino equivocado y entró en un reloj y ahora no hay manera de salir de él.
La mujer debe marcharse, su destino tuvo un giro inesperado y ahora que padece de la ausencia de Odiseo, debe jugar con el azar, hasta que por accidente vuelva todo a la normalidad.


Este Sábado 4 de Diciembre el FiloCafé está de aniversario, por lo que destinadamente están todos invitados a festejar y filosofar en punto de las 6:00 pm en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c.

Los Esperamos.

lunes, 15 de noviembre de 2010

La Religión




Por: Laura Martínez Domínguez.

La mujer instalada cómodamente en el diván anaranjado se ríe del reloj que se ha vuelto repentinamente escrupuloso y ahora marca los minutos con frenética exactitud. Podríamos decir que las horas se marcan religiosamente.

El gato ha desaparecido, al parecer se ha subordinado con lo divino, pero como se sabe poderoso los viajes hacia el interior de sí mismo, en este instante lo tienen particularmente interesado.

La araña esta un proceso de religare, dado que trata de entender la situación en la que se ve envuelta, mientras tanto la mujer busca la vinculación que cierta vez conoció con el personaje que alguna vez salió de sus sueños.

La casa tiene un aire de santidad, por lo que Aristóteles carga la palabra Teología en un intento por sacarlos del mutismo ancestral diciéndoles que trata de Dios, de su existencia, naturaleza y atributos así como de su relación con el mundo… el gato a pesar de ello, no ha regresado.

Pseudo Dionisio anuncia teología en dos presentaciones: afirmativa y negativa; mientras la primera es un efectivo decir, la segunda, en cambio, se hace por medio de un silenciar… Fray Francisco de Osuna puntualiza y le dice que el nombre correcto de la teología negativa es teología mística; la mujer no les presta atención, su diván está siendo ocupado por Kierkegaard, Barth, Gogarten y Brunner quienes definen a la teología como separación absoluta entre lo infinito y dios, entre lo finito y lo infinito, la religión del apartamiento, la distancia infranqueable por el hombre, entre lo temporal y lo eterno… esperando una revelación para tener un diálogo con ese dios que al parecer a veces escucha, a veces mira y en otras ocasiones está demasiado ocupado no existiendo.

La mujer observa que el gato ha regresado, al parecer por fin logró encontrarse consigo mismo, y solo para confirmar que es poderosamente divino, pero descubrió que el teléfono de dios esta fuera de servicio; la araña dejo de unir, de ligar, cayó en la cuenta de que de una u otra forma, las cosas siempre se las ingeniaban para esta unidas o por lo menos relacionadas, porque sino seriamos una sola masa pegada… en tanto que el reloj dejo la religiosidad, el rito escrupuloso dejo de consolarlo, por lo que las horas vuelven a ser inciertas.

La mujer sale de casa, las campanadas de la catedral anuncian la hora que el reloj se niega a marcar.

Este sábado 20 de noviembre en punto de las 6:00 en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c, tienen una cita para pasar una tarde de FiloCafé y discutir y dialogar acerca de Religión, Metafísica y Filosofía.

No falten.

jueves, 21 de octubre de 2010

El Juicio



Por: Laura Martínez Domínguez.

La mujer está en el diván, lee “Instrucciones para un descenso al infierno”; lo encontró el día en que el personaje salido de sus sueños decidió que su ausencia tenía que ser real, palpable, y aunque la palabra libertad de pronto toma sentido, sabe que no es la correcta. La correcta, es el juicio o la total y completa falta de él.

El gato despertó con Locke pegado en la cola, su alegría fue tal que decidió correr hacia el diván; la mujer despega a Locke mientras este le dice que el juicio es el acto mental por medio del cual nos formamos una opinión de algo. Una opinión es lo que ella necesita, pero tiene que ser la opinión correcta, no la que se basa en prejuicios.

El reloj marca un minuto eterno, el de la espera, el de la desesperación por que el pasado vuelva a ser presente. La mujer lo mira con añoranza, pero es interrumpida por Bolzano quien le afirma que es una operación de nuestro espíritu en la que se contiene una proposición que es o no conforme a la verdad y según la cual se dice que el juicio es correcto. Una vez más la palabra correcto, una vez más se tiene que librar del prejuicio, todo tiene que ser apegado a la verdad… la mujer mira al gato, el gato le hace la promesa de buscar a la verdad, siempre y cuando llene su tazón de la felicidad aristotélica que tiene de reserva en la alacena. La mujer y el gato tienen un trato.

Pfänder es atrapado por la araña, quien ha dejado de enredarse en el infinito que le proporciona el número 8 y ahora toma el sol desde el número 12, lo atrapa cuando pretende escabullirse del último minuto diciendo que es un producto mental enunciativo. La araña salta, el sol es demasiado para sus patitas.

En tanto los lógicos se instalan en el diván, y cuando la mujer regresa le dicen que es un acto mental por medio del cual pensamos un enunciado. Pensar con juicio, hasta perderlo o hasta que los prejuicios sean barridos, hasta que se entienda el sentido de la libertad aunque el tema y la preocupación sean otras, hacerse una opinión correcta, una búsqueda eterna de la felicidad que Aristóteles defiende hasta el cansancio.

De pronto, el ambiente cambia y un cuarteto de ardillas entra en la sala, el gato las observa y se da cuenta que lo que traen entre las manos podría ser comestible. Las ardillas saltan al diván y se despliegan las clasificaciones de los juicios, cual cubos armables; así desde la cualidad dicen que son afirmativos y negativos; desde la cantidad son universales y particulares; la relación tiene tres aristas: categóricos, hipotéticos y disyuntivos; y por último la modalidad quien dice que son asertóricos, problemáticos y apodíticos. Las ardillas corren, temen ser atrapadas por el gato, además al parecer se han equivocado de diván y deben resolver la confusión, el gato les ofrece un trozo de verdad, pero las ardillas no lo escuchan, lo cual siempre es un problema, y simplemente salen de la casa, sin que nadie sepa con certeza el lugar por donde entraron.

El reloj, luego de la invasión de ardillas, en lugar de marcar minutos, marca siglos, y simultáneamente se escuchan los siglos XVII y XVIII, por lo que los autores de esos siglos entran diciendo a coro, y todos al mismo tiempo, que el juicio es un acto de entendimiento basado en la fuerza de convicción. La mujer piensa que perderá la idea si sigue tratando de encontrar el juicio.

Sin embargo, Kant llega y le dice que el juicio es solo el conocimiento mediato de un objeto, el libro rosado resopla y le dice que Kant es demasiado ambiguo, y muy poco explicito con el juicio. La mujer toma el libro rosado, acude a él esperando que le dé la respuesta correcta, si, que le muestre la verdad, porque al parecer carece de juicio, y tan solo posee todos los prejuicios habidos, y sus opiniones terminan por no importar, porque de igual manera están equivocadas.

El gato sube de nuevo al diván, solo encontró parte de verdad, pero confiesa haber vaciado su tazón. El reloj está cansado de los siglos, ahora marca horas de desolación y de soledad impuesta por el ser salido de los sueños, mientras la araña considera que es de buen juicio buscar la salida, para dejar de estar arrojada en un reloj.

Este sábado 23 de Octubre de 2010 los invitamos al tradicional FiloCafé para que discutan y aprendan con nostros el tema de El Juicio, en punto de las 6:00 pm en el Cairo Café ubicado en Avenida División del Norte # 504-c.

Los Esperamos.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El Miedo al Fracaso.



Por: Laura Martínez Domínguez.

El televisor que instalado oficialmente frente al diván anaranjado, ha decidido simplemente encenderse, anuncia una palabra desconocida: Atiquifobia.


El gato no está, por lo que nadie reclama que su tazón sea llenado de filosofía. La araña se escondió detrás del número seis y no esta dispuesta a salir hasta que las cosas mejoren, la mujer no sabe que cosas sean, pero ignora a la araña dado que la palabra la intrigó más de la cuenta. Además el gato no está, por lo que quizá no aparezcan autores colgados en orejas, o deliberadamente perseguidos.


El libro rosado hace semanas que permanece mudo, quizá las palabras que aparecen sean demasiado absurdas como para que él se tome la molestia en definirlas o quizá fue solo falta de tiempo, el hecho de que no todo esté incluido, el caso es que el televisor enloquecido es la fuente de definición de la palabra introducida.


“…La atiquifobia se define como un miedo persistente, anormal e injustificado a fracasar, o a cometer errores…” la mujer se pregunta si ella alguna vez ha sentido semejante cosa, el televisor anuncia comerciales y noticias de relojes 2010, “los últimos modelos a su disposición, diseños exclusivos”, el reloj despierta de su letargo, ¿Será acaso que la mujer piensa deshacerse de él? ¿Estará casada de sus horas inciertas, de sus minutos tardíos? La araña se ríe por lo bajo al seguir el pensamiento del reloj.


El televisor sigue, se han acabado los comerciales, la mujer ha regresado al canal anterior “…Si bien es cierto que la mayoría de las personas sienten en cierta medida un gran miedo ante el fracaso, en el caso de la atiquifobia se trata de un temor totalmente irracional y extremo…”, la mujer piensa en aquellas personas que la padecen y el televisor le contesta “…El llevar una vida plena es algo que resulta imposible para las personas que tienen fobias, y en este aspecto, el miedo al fracaso resulta ser una fobia especialmente paralizante, ya que quienes la padecen dejan de involucrarse en todo tipo de actividades en las que temen fracasar…”, el reloj sopesa su vocación de marcador del tiempo, quizá debió dedicarse a otra cosa y ahora por negligencia lo cambiarán por un modelo 2010, que si de la hora correctamente, es tan aterrador fracasar en lo único a lo que te has dedicado toda tu vida.


“…Es más, la atiquifobia es vinculada incluso con el miedo al éxito, ya que los fóbicos inconscientemente obstaculizan sus posibilidades. Por lo tanto, se concluye que la propia fobia puede producir aquello que causa el temor…” la araña sale de su escondite, considera que las cosas seguirán igual aunque ella se esconda, el reloj marca desconsolado el último minuto.


En tanto el gato aparece con el rostro denotando aburrimiento, asegura haber recorrido la casa completa sin encontrar un solo filósofo al cual perseguir, la vida puede llegar a ser tan miserable. La mujer no lo toma en cuenta “…Se considera que las causas de esta fobia se deben a haber convivido con padres o hermanos muy exigentes durante la infancia, o a haber sufrido vergüenza y humillación como producto de un fracaso menor…”. El gato corre a la cocina, su tazón está vacío.


El reloj escucha con atención el siguiente comentario “…Luego con el correr del tiempo y con el crecimiento de la persona y la formación de su propia personalidad, el miedo al fracaso se va haciendo cada vez más fuerte…” no hay cura posible, entre mas mueva sus manecillas, mas fuerte será el sentimiento de que será cambiado por un modelo exclusivo. La araña se enreda de nuevo en el infinito que le proporciona el número 8, pero el reloj en un alarde de exactitud la hace caer.


“…Nuestra cultura no ayuda al fóbico, debido a que hace un culto a la perfección tanto en la imagen, como en las relaciones, en la carrera, y si bien lograr la perfección es solamente una ilusión, el que padece la atiquifobia siente que no puede descansar hasta haberla alcanzado…”. La mujer piensa en si misma, en el sinsentido que suele ser el temer a aquello que no controlamos, a aquello que siempre tendremos que vivir; cambia el canal, los comerciales la aburren.


Volvemos al canal correcto “…Esta fobia suele tratarse principalmente a través de técnicas de autoayuda y de motivación, ya que la mejor manera de superarla es enfrentar aquello a lo que se le teme, sin olvidar que es necesario poder asumir un fracaso si se desea llegar a ser exitoso en la vida…”


El programa termina, el televisor sin aviso alguno se apaga, no hubo más noticias de relojes exclusivos, por lo que el reloj marca una hora incierta, olvidando con ello su temor a fracasar en su encomienda de marcar eternamente el tiempo, la araña emprende una vez más, y sin temor a fracasar, la salida del reloj en el cual quedó atrapada.


La mujer le sirve al gato una reserva de filosofía aristotélica, guardada en la alacena para aquellos momentos en que la felicidad se te escape por entre los dedos, y simplemente se sienta a desayunar, pensando en que no puede haber fracaso en la cotidianidad.


Este sábado 11 de Septiembre el tema del FiloCafé es el Miedo al Fracaso, por lo que te esperamos para que dialogues y aprendas con nosotros, en le Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c en punto de las 6:00pm.

Esperamos tu asistencia.

jueves, 2 de septiembre de 2010

El miedo



Por: Laura Martínez Domínguez

La mujer ha decidido no salir de su casa, siente que el diván anaranjado es el refugio perfecto para estar a salvo. El miedo irracional la mantiene sujeta a una voluntad que le es totalmente ajena.
Busca una respuesta, el libro rosado se la niega, por lo que el pánico la empieza a invadir. Aparece el gato y trae a Marie Curie colgando de una oreja, por lo que le dice dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender, la mujer la libera de la oreja del gato mientras piensa que ese es el problema con el miedo, tiende a ser irracional, no logras entenderlo y sin embargo, lo sientes.
La araña despierta, salta al número 8, se enreda en el infinito y escucha como una voz que podría venir de cualquier lugar dice quedamente El miedo es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente o futuro. Ella no tiene miedo, el encierro del reloj la salva de cualquier cosa, la mujer adivina las cavilaciones de la araña y sopesa las posibilidades de hacer lo mismo.
El gato en cambio, sale en busca de un desayuno, la filosofía escasea en la casa, lo más cercano es una caja con Miguel de Unamuno en una de sus carátulas diciendo Lo único que cura el miedo es el peligro auténtico. La reflexión aumenta el miedo. Los hombres que no piensan en la muerte no la temen. Pensar y no actuar es manantial de miedo. Ésta es la causa del miedo de los intelectuales. El gato se queda con un ligero sabor a literatura entre la lengua y el paladar.
Por lo que empieza a jugar con Manuel Belgrano y con su idea de que el miedo solo sirve para perderlo todo, por lo que el gato pierde el interés, además de que el televisor se ha encendido solo de nuevo, es una nueva costumbre de ese aparato, prenderse solo, sin que medien las ganas de nadie de ponerle atención, y anuncia que atraparon a los extorsionadores de las tiendas de abarrotes, al asesino de una menor, al narcotraficante; desgraciadamente el diván estaba acomodado justo enfrente de él, por lo que la mujer es testigo de lo que sucede en una ciudad que se ha vuelto tan hostil que es imposible pasear por ella, Tito Livio aparece y le dice que el miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son.
La mujer huye de él y del televisor, escucha al gato tratando de asustar a Michel de Montaigne, dado que tiene una idea del miedo tan redundante que termina por ser algo así como que no hay cosa de la que tenga tanto miedo como del miedo. El gato se pregunta como es que logró entrar a la casa y sobre todo instalarse en el diván.
El reloj, marcando el minuto que debió haber pasado hace dos horas exactamente encuentra a Howard Philips Lovecraft, leyendo en voz alta que la emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido, la mujer también lo encuentra y lo ignora igual que a Marie Curie, de nada le sirve saber que le teme a lo desconocido sino sabe exactamente que es eso que la tiene paralizada, incapaz de abandonar el diván anaranjado.
De pronto y justo cuando el reloj recuerda marcar el siguiente minuto aparece César Fernández García diciendo Algunos tienen miedo a los demás, mientras que otros se temen a sí mismos. Unos a la muerte y otros a la vida; unos a la oscuridad y otros a la luz; unos a la mentira y otros a la verdad; ¿tu a que le tienes miedo? La pregunta toma a la mujer desprevenida, no sabe que contestar, quisiera salir huyendo o por lo menos a pasear un momento para aclarar ideas, pero recuerda que le es imposible salir a la calle. Se refugia en un libro.
Suena el teléfono Edmund Burke le dice que el miedo es el más ignorante, el más injurioso y el más cruel de los consejeros, la mujer observa a la araña, sabe que si bien está a salvo, también está atrapada, sin salida, sin libertad, sin movimiento. Busca al gato, le rasca la panza y mira que el reloj esta marcando la hora correcta, por lo que recuerda que en cinco minutos más llegará el personaje salido de sus sueños.

Este Sábado 04 de Septiembre de 2010 tienes una cita en el Cairo Café ubicado en División de Norte # 504-c a las 6:00 pm para hablar del miedo y pasar una tarde de FiloCafé.

viernes, 27 de agosto de 2010

La Enajenación


Por: Laura Martínez Domínguez.

La mujer entra en su casa sin más deseo que sentarse en el diván, perderse en un programa absurdo y sin sentido y no saber más de sí misma en toda la tarde, sin embargo, cuando entra encuentra al gato observando a una mosca que se estrella una y otra vez contra el foco de la cocina.

El reloj marca un minuto más, y la araña sin ninguna razón aparente empieza a imitar a la mosca. La mujer se resigna, sabe que la situación es tal como para que Hegel entre y empiece a hablar sobre la conciencia, la misma que no sabemos que existe hasta que nos damos cuenta de que es una reunión, una unión.

La mujer no quiere escuchar esta vez, quiere salir de su casa y no pensar en si misma, quiere enajenarse en aras del descanso, en aras de hacer algo más que lo que la rutina le indica; dormir a horas correctas, vivir según lo que indica la agenda, la última audiencia, el próximo evento, la siguiente entrevista.

La mujer quisiera ser esa mosca que no sabe que se esta golpeando contra el foco de la cocina, quisiera ser el gato que sólo come filosofía mientras observa a la mosca que terminó por influir a la araña que esta atrapada en el reloj.

Llega Marx hablando sobre la enajenación de los obreros, de la lucha de clases, de los proletarios que deben de darse cuenta de que viven enajenados a tal punto que no son mas que simples objetos que fabrican lo que sociedad reclama. La mujer no tiene la menor intención de oír su perorata, se pregunta si el cansancio no será enajenación, si las personas que se creen mas allá del bien y del mal, terminan por ser las que mas enajenadas están porque son incapaces de hacer algo mas que levantarse temprano para ir a trabajar.

Así que en esta ocasión, la mujer los ignora a todos, la mosca, el gato, Hegel, Marx, la araña y el reloj pueden hacer lo que les guste, pueden seguir enajenados o simplemente dejar de estarlo, en esta ocasión la mujer lucha contra su propia enajenación, la que le es impuesta, la que le dice que la vida es tan cambiante que no puedes añorar lo que hacías porque sencillamente tienes otras cosas que hacer, las de ser el obrero que solo trabaja, aunque tu trabajo solo sea pensar no te salvas de la enajenación.

Por ello la mujer toma sus cosas, apaga la luz y se olvida de cuanto la rodea.


Este sábado 28 de agosto de 2010 en el FiloCafé trataremos el tema de la enajenación, por lo que los esperamos en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c en punto de las 6:00pm.

No falten.

jueves, 19 de agosto de 2010

Temporalidad y Cotidianidad.



Por: Laura Martínez Domínguez.

Desde que la marmota fue arrojada en el diván anaranjado, han pasado ya algunos instantes, tan cotidianos que a ratos son intemporales y en otros tan sumidos en la temporalidad que duelen.

El gato juega con el último instante que se escurrió por el tiempo que marcó el reloj, mientras la araña se balancea en el numero 10. La mujer, despierta como cada mañana, como cada día que nos condena a la cotidianidad.

En la mesa de la cocina está Whitehead, y le dice que la relación ordenadora del tiempo y los instantes son conocidos por nosotros en nuestra aprehensión del tiempo, lo cierto es que ella ni si quiera había visto la hora, pese a eso, le ofrece pan tostado; el gato quiere unirse a la idea del desayuno por lo que la mujer trae una caja con instrucciones en donde Descartes dice: Cogito ergo sum: concebido en todo instante, la mujer abre el empaque, después naturalezas simples: comprendidas en un instante, las espolvorea sobre el tazón; el gato gusta de la filosofía en cajas.

Tras el desayuno decide tomar una ducha, pero a pesar de que aun esta en pijamas, Louis Lavelle toca a la puerta, se instala en el sillón, que no es el diván, y describe seriamente al instante como el estar o permanecer de los cuerpos o de las apariencias; la araña espera que él no quiera permanecer en esta casa, el número 10 es más aburrido que el nueve, por lo que decide saltar a él, pero en un instante el reloj mueve la manecilla grande y la hace caer en el número 6.

La mujer se ducha mientras Luis Abad Carretero grita por la ventana que la filosofía del instante se plantea el problema de la vida, de cómo el hombre hace frente a las situaciones vitales… la mujer se viste pensando en eso ¿Cuáles son las situaciones vitales? ¿Serán acaso el tener que seguir rigurosamente una agenda? ¿Saber que es exactamente lo que estas haciendo en esta vida? No lo sabe. Debe revisar su agenda y saber que debe hacer hoy.

Mientras tanto, Amadeo Silva Tarouca irrumpe con momentos e instantes dependientes, explicando que los momentos son mesurables, en tanto que en los instantes se llevan a cabo las vivencias de la realidad. ¿Cuál realidad? Ninguna dice Locke el instante es concebido como una idea, en la cual no percibimos la sucesión. La mujer los olvida, escucha al gato jugando con algo o alguien.

Efectivamente, el gato confabulado con el reloj, molestan a Hegel quien insistentemente dice que un instante es un aquí y un ahora, el gato lo hace moverse de su sitio y el reloj marca otro instante… Hegel los mira y piensa que son demasiado ingenuos como para entender que el tiempo permanece a pesar del movimiento.

La mujer los observa, se dice que si no se apresura, el tiempo que nunca se mueve la va a hacer llegar tarde… Heidegger llega y le dice que no se preocupe que un instante corresponde a los dos modos básicos: auténtico que es un auténtico presente e inauténtico que termina por ser el mero pasar sin hacerse nada presente… la mujer no sabe en que pueda ayudarle semejante aclaración para evitar llegar tarde.

La mujer termina de arreglarse, consulta por última vez el reloj aletargado, y observa al gato jugando con los instantes intemporales. Cuando cierra la puerta, escucha que algo cae sobre su diván, y sabe que todo volverá a comenzar.


Este Sábado 21 de agosto en punto de las 6:00 PM en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c tendremos una tarde de FiloCafé en donde el tema será La temporalidad y la Cotidianidad. Los esperamos.

jueves, 12 de agosto de 2010

El Tiempo



Por: Laura Martínez Domínguez

El reloj marca las 10:35 y una marmota es arrojada a la temporalidad de una casa; cayó en el diván anaranjado y se quedó esperando a que su sombra apareciera.

La mujer escuchó que el reloj daba la hora, la araña despertó al oír de nuevo el marcar de un reloj y a las 10:39 flotando en el aire. El gato trata de brincar al diván pero se da cuenta de que una marmota lo esta ocupando.

La mujer no sabe que hacer, pensaba instalarse en el diván a leer lo que debió de ser la muerte de un revolucionario y descubre a una marmota y a un reloj demasiado exacto para su gusto.

Son las 10:41 y el reloj le dice que hay dos modos de ver al tiempo: del modo hebreo fundamentalmente temporal, es decir, el simple pasar por esta vida que no logra ser ni siquiera vida y el modo griego fundamentalmente intemporal, el estar, la vivencia interna del tiempo; la mujer no tiene oportunidad de contestarle al reloj debido a que la marmota juega con el gato, le sacude de los bigotes las migajas de filosofía y Platón entra en la habitación confirmando la idea del tiempo que pasa como manifestación o imagen móvil de una presencia que no pasa.

El reloj ríe a carcajadas por lo que marca las 10:48. Aristóteles se libera de las manitas de la marmota, y dice que el tiempo es el número del movimiento según el antes y el después.

Después dan las 10:52 y Estobeo Crisipo, la mujer pregunta si alguien lo conoce, nadie contesta; a Estobeo no le importa y dice que el tiempo es el intervalo del movimiento respecto al cual se determina siempre la medida de la velocidad mayor o menor. Las 10:58, el teléfono suena, son los Absolutistas que a coro dicen que el tiempo es una realidad completa en si misma. La marmota sigue buscando su sombra.

El reloj susurra las 11:05 mientras la araña grita porque los relacionistas quedaron atrapados en el reloj estimando que el tiempo no es una realidad por si mismo sino una relación, la araña cree que cambiaran de opinión después de un tiempo de vivir con un reloj voluntarioso.

Las 11:07 y el gato se da cuenta que es tiempo de una nueva caja de neoplatónicos, Plotino lo sigue diciéndole que el tiempo no puede ser, o no puede ser solo, un número o medida del movimiento, porque debe de tener una realidad propia con respecto al movimiento.

La mujer mira atentamente al reloj y se da cuenta de que ya son las 11:16 y camino a la cocina tropieza con San Agustín, quien le dice que el tiempo es un fue que ya no es. Es un ahora, que no es, el ahora no se puede detener, pues si tal ocurriera no sería tiempo. Es un será que todavía no es. El tiempo no tiene dimensión, cuando vamos a apresarlo se nos desvanece… la mujer piensa que tiene razón, que el tiempo siempre termina por escaparse por la ventana.

Newton llega cuando el reloj marca las 11:32 y tiende a fundar cualquier idea del tiempo en un concepto absoluto, donde se supone que el tiempo es independiente de las cosas, es decir, mientras las cosas cambian, el tiempo no cambia. 11:33 el televisor anuncia cajas da newtonianos en cubitos, el gato corre relamiéndose los bigotes, mientras Leibniz se le atora en una pata con la idea de que el tiempo es un orden se sucesiones.

Kant entra a las 11:36 y afirma que el tiempo es una forma de intuición a priori, trascendentalmente ideal y empíricamente real, el reloj lo golpea con la realidad de las 11:37, la araña le dice que quizá solo sea una idea. 11:38 y el gato delibera si será conveniente cambiar su dieta a Filosofías Románticas, su insistencia en lo temporal e histórico parece tentador.

A las 11:51 Bergson, quien después de la última experiencia con el gato decidió invitar a alguien más, ha llegado con Dilthey insistiendo en la noción de duración como duración real como pura cualidad, como objeto de intuición. El gato lo ve cuando dan las 11:54, le sigue pareciendo igual de divertido, Bergson corre, pero se encuentra con la marmota.

Husserl toca al timbre, la mujer se pregunta quien podrá ser, el reloj anuncia las 11:57, le da el pase y el le explica con globos la distinción entre el tiempo fenomenológico descrito como la forma unitaria de las vivencias en un flujo de lo vivido y el tiempo objetivo o cósmico, el teléfono suena de nuevo, es le personaje salido de sus sueños para avisarle de la cita que tiene con él a las 6:00pm; el reloj grita que son las 12:05, la mujer lo hace callar.

A esa misma hora Simmel intentó buscar el horizonte del ser en el tiempo, nunca lo consiguió, sospecha que Heidegger lo escondió… pero a pesar de que son las 12:07 Heidegger se queda callado.

A las 12:08 Anton Neuhäusler atusa a la marmota con una vara y le explica a la mujer desde su diminuta altura que toda cuestión acerca del tiempo debe seguir la vía siguiente: ante todo una fenomenología del tiempo, luego un estudio de la relación entre tiempo inmanente y tiempo trascendente, finalmente un análisis del ser del tiempo.

12:20 Lachelas se invita a tomar una taza de te y propone una identidad de la relación temporal y de la relación de causalidad temporal. 12:21 Carnap se une pidiendo solo media taza definiendo al tiempo en función de la acción causal 12:22 Reichenbach sentándose junto a ellos desarrolla una axiomática del espacio-tiempo, según la cual tiempo y espacio son particularidades de estructura de la acción causal.

12:24 Bochensri, Benson Mates, Jakkoltintika, Nicolas Rescher, Alasdair Urquhart irrumpen abruptamente, la mujer les pide que desalojen su casa, se van sin decir palabra.

12:26 La marmota desaparece, encontró su sombra.

12:27 El gato brinca al diván y piensa que extrañará a la marmota, quizá pasado un tiempo regrese, no puede saberlo.
12:28 La mujer se pregunta si algún día habrá un tiempo de tranquilidad en esta casa, y podrá simplemente acomodarse en el diván anaranjado a mirar el techo, que por cierto no le caería nada mal una mano de pintura.

12:29 El reloj anuncia la hora, Aristóteles habla algo sobre ética.

12:30 Todo vuelve a comenzar.

En punto de las 6:00pm del día 14 de Agosto empieza el FiloCafé, los esperamos en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c para hablar del tiempo.

viernes, 25 de junio de 2010

La Causalidad



Por: Laura Martínez Domínguez.
El diván está solo, nadie lo ocupa, el gato se encuentra asediando a los pitagóricos, están agazapados en lo que suele hacer la suerte de su casa-guarida; los asecha porque sabe que están buscando números y figuras geométricas… quizá así encuentren a la causa.

La mujer no está, salió desde hace varias horas, según cuenta el reloj, y nadie sabe con precisión cuantas más estará ausente… Empédocles llegó sin siquiera llamar por teléfono, una descortesía descomunal, preguntando si la causa de la ausencia no serían el amor y la discordia. Nadie contesta. Empédocles sale por la puerta trasera, pero tropieza con Anaxágoras quien trae una caja completa Nous afirmando que esa es la causa… todos adivinan porque es que su primo decide asesinarlo.

Aristóteles envía una nota en donde enlista cuatro causas: causa eficiente, causa material, causa formal y causa final; todas con la intención de explicar desde el principio del cambio, pasando por aquello de lo cual algo surge, siguiendo con la idea del paradigma, hasta llegar a la realidad hacia la cual algo tiende a ser. Lo cierto es que a todos la realidad se les escapa, y solo obtienen el efecto de la ausencia sin causa alguna, al menos hasta ahora conocida.

Los estoicos entran, vienen del lugar incierto que es el cuello del gato, y afirman que es cierto que la causa no es más que un proceso originado y que produce una transformación o cambio en otro cuerpo, o en toda una casa, diván incluido, como lo es en este caso.

Santo Tomas dice, mientras descubre que la caja de cereal es divertida, que la causa es aquello a lo cual sigue necesariamente. Todos lo miran esperando a que guarde silencio y continúe con su diversión con volumen.

Algazel, uno de los ocasionalistas que siempre se instala frente al televisor, dice que lo que los filósofos llaman causas son meras ocasiones, pues solamente dios puede ser considerado como verdadera causa eficiente, por lo que les sugiere dejar la causa en su sitio y guardar silencio para que el pueda ver cómodamente la televisión.

Kant hace caso omiso y postula mientras acompaña a Santo Tomas, que la causa es el nombre de los conceptos del entendimiento o categorías.

Hegel patea sin querer o quizá con toda la intención, la casa-guarida del gato, haciendo saltar a los pitagóricos, dado que afirma que la causa es presentada como aquello por lo cual un ser puede producirse a si mismo produciendo de este modo su desenvolvimiento; el gato lo mira con una mezcla de enfado y franca interrogación. Lo olvida en el instante y sale en busca de los pitagóricos.

Schopenhauer decide unirse a la fiesta del cereal sentándose con tazón y cuchara en mano, afirmando que la causalidad es la única categoría originaria, y averigua la cuádruple raíz del principio de razón suficiente en una forma que permite la causalidad como categoría, en sentido Kantiano y a la vez considerarla como momento principal del absoluto. Al parecer tendrá que abrir otra caja de cereal dado que Santo Tomas no piensa compartirlo con él, puesto que no lo mencionó en la definición.

La mujer llega con Hume, mientras este último ríe del espectáculo y les dice que no hay ninguna razón para suponer que, dado lo que se llama un efecto, ha de haber una causa invariablemente unida a él.

La mujer le da la razón además no tiene ni ápice de ganas de explicar el porque de su ausencia, del porque de su ultima huida, de la salida a hurtadillas de las horas y las patitas húmedas.

El gato cuando por fin da con los pitagóricos se da cuenta que ya perdió el interés. Mientras el reloj ante la indignación de que escapen de sus horas decide detenerse, sin importarle si la araña protesta porque la causa es tan nimia como que el día terminó y es hora de dormir.

La mujer simplemente los ignora, apaga la luz y le agradece a Hume su agradable visita.


Este es un blog que tiene como causa el hecho de invitarlos a pasar una tarde de Filocafé en punto de las 6:00 pm en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504 -c.
Los esperamos.

jueves, 8 de abril de 2010

El Principito.



Por: Laura Martínez Domínguez.
En ocasiones me gustaria estar en la imaginación del autor del Principito, y no solo eso, sino ser el Principito que salta de planeta en planeta, el que conoce a personas absurdas, vanidosas, interesantes… quisiera tener la capacidad de huir aun conociendo mis responsabilidades, de igual manera siempre nos alcanzan.

Mi deseo suena irracional, pero pensémoslo, eres el personaje aquel que tiene el poder de preguntarlo todo y lo que es mejor, de poder insistir hasta que tus preguntas son respondidas, hasta que tus dudas son discipadas. Eres un personaje imaginario, eres un niño de edad incierta que domesticará a un zorro con tal de que aprenda a ser su amigo, el mismo que regará una flor y la protegerá del frío para que un día se de cuenta de que ella es única.

Un día quisiera despertar en otro planeta y darme cuenta de que puedo hablar de mas cosas que solo de números y de corbatas…

Este Sábado en punto de las 6:00 pm en el Cairo Café se hará una lectura filosófica del Principito, así que no falten, porque las lecturas nunca son lo mismo sin ustedes.

jueves, 25 de febrero de 2010

La familia del siglo XXI


Por: Laura Martínez Domínguez

Dicen que la familia siempre está ahí como alternativa ante un mundo lleno de competencia, de ritmos acelerados, de individualismo, de riesgos, de ruptura, de miseria humana. Dicen también que es el asidero de la soledad, los miedos y la incertidumbre, no hay mejores personas que los miembros de tu familia para hundirte dado que son los que mejor conocen tus secretos.

Sin embargo, todos apreciamos el nicho del que provenimos, valoramos lo que alguien osó en llamar familia; incluso con un divorcio detrás que deshizo la estructura siempre parecemos inclinados a iniciar una nueva familia.

Y aquí surge mi pregunta ¿es necesario pertenecer a una? ¿O es solo la costumbre arraigada de que se vive mejor dentro de una familia? Mi duda surge porque conozco a más de dos personas que podrían afirmar que sus peores traumas fueron causados por algún miembro de la familia, sin contar que otras tantas asegurarían que el divorcio fue lo mejor que le pudo haber pasado a su pequeño núcleo familiar.

Pero la tendencia está ahí, esperando a que tú, una pareja joven sueñes con formar una familia, tener hijos, y envejecer al lado de la persona que amas mientras tus nietos destrozan lo que quedó de tu casa. La familia…

miércoles, 17 de febrero de 2010

¡Qué clase de Sociedad somos! Sobre Cultura Mexicana

Por Laura Martínez Domínguez

Hace tiempo Octavio Paz escribió que la historia de México es la del hombre que busca su filiación, su origen, así, con ésta idea pasemos a la patria del albur y del humor negro, a donde la muerte se carcajea desde las calacas, a donde el aire huele a gasolina y chicharrón.



Pasiemos por sus calles en donde se respira el smog, tomemos un taxi que hoy no circula, o hagamos alarde de paciencia esperando el último urbano que esta dispuesto a cualquier desafío.



Lleguemos a cualquier sitio y comamos tacos, rociados de tequila y queso, viendo que en cada puesto la maldad o es trascendente o simplemente se improvisa. Pero cuidado en esta tierra el delito es rutina, mañana podrías amanecer amordazado en la cajuela de tu propio auto, o frente a un altar producto de la imaginación del último autor citado.



Recorramos ese México tan mágico como confuso, ese mundo de espectros en donde todo es copia de la copia, en donde el verbo tranzar es el único conocido por aquellos que le sobreviven a una ciudad que en ocasiones es el desastre montado en el caos, diría sin menos propiedad Carlos Fuentes.



Vive donde solo se matan a los amigos, aquí, en la tierra que heredó al barro sus colores, en donde la corrupción es llamada economía procesal y los niños no lloran simplemente porque están conscientes del trágico fin del hombre.

jueves, 11 de febrero de 2010

La Democracia


Por Laura Martínez Domínguez

En el diario local de Ciudad Misterio aparece el siguiente encabezado: La democracia en México funciona perfectamente: directivo de OEA.


La curiosidad obliga a que un ciudadano común de nombre incierto decida comprar el diario que se atreve a decir semejante cosa, porque igual siempre queda el beneficio de la duda.

Mientras se dirige a su destino que podría ser cualquier lugar, incluso ahí mismo, se ve rodeado de protestantes contra el mal gobierno y la falta de democracia, quiere esconder su diario, deshacerse de la evidencia como si él mismo la hubiese fabricado, como si él realmente creyera a pies juntillas lo que reza el encabezado.

Los protestantes ni siquiera lo miran, se afanan por gritar imprecaciones; por lo que nuestro ciudadano común logra salir ileso hacia su destino pensando en la democracia y en aquella época en la que la izquierda comunista dogmática creía que la democracia formal no era mas que una superestructura política del modo de producción capitalista y denunciaba su carácter formal y burgués. Cuando esa misma izquierda proponía que la democracia debía tener una expresión socialista y por lo tanto ser una forma de la dictadura del proletariado a la que se había referido Marx.

Llega a su destino, se instala cómodamente en su asiento predilecto y abre el diario, un autor que podría apellidarse Caspa, Nieto, Cantu, Carlsen, Vega o incluso alguien mas que ya olvidé, coinciden en que es el instrumento político que permite a los ciudadanos de un país elegir libremente a sus gobernantes. Todos coinciden que si bien no es un instrumento perfecto, es el mejor que la mente humana ha podido concebir.

De ahí que la aplicación de la democracia en nuestro país como modelo político a seguir esta fuera de discusión, y piensa nuestro ciudadano común; el encabezado de su diario no es del todo falso.

Quisiera correr a decirles a los protestantes que acaba de descubrir que la democracia es un estilo de vida, una forma de vivir y comportarse en la que solo se llega por un proceso de maduración y autoconciencia. Que además de todo implica un gran sentido de responsabilidad y decisión.

Sin embargo, permanece en su sillón pensando que mañana tendrá que decidir, que golpearse la cara con la soberanía que reside precisamente en él, que al vivir sumergido en la democracia tiene un poder de ejercicio tan poderoso como el autogobierno… pero eso será mañana, hoy solo le apetece leer el diario.

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¿Qué es democracia?


Por Marcos Dávila

 
Me aventuro a declarar que la palabra más utilizada en política a nivel internacional a lo largo de este siglo, y de los dos pasados, se encuentra la denominada democracia, en todos lados la escuchamos en sus diferentes transformaciones pero siempre como una forma de intentar argüir en un argumento o propuesta de que es la correcta: proceso democrático, electo por democracia, guerra por la democracia, acciones demócratas, democratizar, etc. Y más en esta época que nos encontramos que son las elecciones.

Sin embargo, al parecer el término no ha sido comprendido en su totalidad, se ha mal entendido a lo largo del uso y del tiempo en el cual se ha delimitado a la democracia a la mera emisión del sufragio, lo cual por muchos ha sido rechazado, ya que solo es una de las tantas acciones de las cuales se participa en democracia.

Para pensadores contemporáneos como K. Popper y Giovanni Sartori la democracia es el mejor sistema del cual podemos gozar, incluso se pone como el eje central dentro de una sociedad abierta, que tiende a perfeccionarse y progresar. Por otro lado tenemos detractores de la democracia, aquellos que desencantados ante lo resultante de este sistema proclaman su fracaso y la necesidad de instaurar estados totalitarios para llevarnos al bien común.

Por fin de cuentas no he definido democracia por lo corto del espacio y también como escusa para que asistan al filocafé, así mismo plantear las siguientes preguntas ¿Qué es la democracia?, ¿Es el mejor sistema para nuestros gobiernos?, ¿ha fracasado?, ¿cuál otro proyecto se ponderaría por encima de la democracia?

http://www.cholonautas.edu.pe/modulo/upload/Sartori%20cap1.pdf

http://www.bibliojuridica.org/libros/libro.htm?l=1135

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=64447

http://www.johnkeane.net/pdf_docs/spanish/jk_democracy_failure_spanish.pdf

http://dspace.unav.es/dspace/bitstream/10171/475/4/7.%20INDETERMINISMO%20Y%20DEMOCRACIA%20EN%20K.%20R.%20POPPER,%20MANUEL%20PAVÓN.pdf