martes, 11 de enero de 2011

Responsabilidad



Por: Laura Martínez Domínguez.

La mujer al llegar a casa luego de un largo día, descubre al gato encaramado en el diván cual objeto de ornato, la mujer sabe que comparte responsabilidades con el personaje de las partículas elementales porque fue él quien introdujo la elegancia de un erizo en su diván. Y al parecer ahora el gato se siente objeto de ornato.

La araña escucha a la mujer y piensa en quien sería el responsable de que ella se quedase atrapada en el reloj. La mujer se percata de algo, la tercera dimensión de una palabra que decidió cambiar, se ha apoderado de su casa y por consiguiente de su diván; debe de admitir que a su diván, llegan, cual correspondencia, ideas disparatadas, pero la de esta ocasión si sobre pasó un tanto cuanto el límite…

Por ello la responsabilidad tomó el primer plano, sin embargo, el libro rosado aun no aparece, y buscar responsables es inútil; quizá el libro rosado se ha ido por cuenta propia o las circunstancias adláteres le obligan a permanecer oculto al menos por un tiempo.

Sin embargo, el libro aquel de las pastas duramente azules, ha decidido tomar voz propia y afirmar que el vocablo responsabilidad proviene de respondere que significa inter alia, prometer, merecer, pagar. Se dice que en un sentido más restringido responsum significa el obligado a responder de algo o de alguien.

En ese momento aparece Gayo desde las institutas, trayendo consigo una caja y dentro de la misma una balanza que está dispuesto a golpear cuando sea necesario; nadie entiende su idea y Gayo continua diciendo que Respondere se encuentra estrechamente relacionada con spondere la expresión solemne en la forma de la stipulatio, por la cual alguien asumía una obligación. Gayo no tiene intenciones de retirarse, por lo que cuando un minuto exacto es tocado por el reloj se encuentra A. Berger y mientras este nos dice que sponsio es la forma más antigua de obligación.

El gato sigue en su postura de ornato, mientras H. L. A. Hart para explicar la responsabilidad trae a un capitán con todo y el barco, dado que el capitán aun vive y es moralmente responsable por la muerte de muchas mujeres y niños… la mujer duda en si debe sacar primero al barco y después al capitán o al revés, lo último que pretende es ser responsable de cualquier confusión ocasionada.

Kelsen llega y afirma que un individuo es responsable cuando, de acuerdo con el orden jurídico, es susceptible de ser sancionado, la mujer se pregunta cuál será la sanción por sacar un barco con todo y capitán de su casa.

La araña decidió no fincar responsabilidad sobre nadie, además oye que Kelsen continua con la idea de que la responsabilidad presupone un deber, del cual debe responder un individuo, sin embargo, no debe de confundirse con él. El siguiente minuto marcado por el reloj que hace alarde de exactitud desde hace semanas, arrastra a la araña hasta en numero 5. Por lo que la araña cree en las palabras de que el deber o la obligación es la conducta que, de acuerdo con el orden jurídico, se debe de hacer u omitir, es el sujeto obligado… la araña piensa que alguien debería responsabilizar al reloj.

La mujer sencillamente desaloja al barco y su capitán, seguidos por H. L. A. Hart, y llama al gato para que coma algo de la Dogmatica Jurídica que enuncia que existen dos grandes formas de aplicar la responsabilidad: la llamada responsabilidad por culpa y la conocida como responsabilidad objetiva o absoluta.

El gato abandona su postura de ornato, salta del diván y corre a la cocina. El misterio de poder explicarlo todo, atrae a la mujer por lo que regresa al diván, con la certeza de que pronto alguien llegará para arrancarle la vida con un suspiro.

Este sábado 15 de enero es toda una irresponsabilidad de juventud no presentarse a pasar una tarde agradable de FiloCafé, por lo que los invitamos para que asistan a el Cairo Café ubicado en División del Norte #504-c en punto de las 6:00 pm.